Para acceder a trabajar como socorrista, primero hay que preguntarse ¿qué hace un socorrista durante una jornada laboral?. El trabajo de un socorrista tiene como principal objetivo garantizar la seguridad de los usuarios de piscinas, playas e instalaciones acuáticas. Aunque la vigilancia es una de sus funciones más visibles, durante una jornada laboral realiza diferentes tareas relacionadas con la prevención, el salvamento y los primeros auxilios.
Vigilancia y prevención de accidentes
Gran parte de la jornada de un socorrista consiste en mantener una vigilancia activa de la zona de baño. Debe identificar comportamientos de riesgo, controlar que se respeten las normas de seguridad y anticiparse a posibles accidentes.
Precisamente, la vigilancia, prevención y rescate en instalaciones acuáticas, además de mantenimiento de piscinas forman parte de la preparación del curso de socorrismo acuático de ENSSAP.
Rescates y primeros auxilios
Cuando se produce una emergencia, el socorrista debe saber reaccionar rápidamente. Su trabajo puede incluir realizar un rescate acuático, utilizar técnicas de arrastre e inmovilización o atender heridas y otros accidentes.
También debe estar preparado para aplicar técnicas de primeros auxilios, como la RCP, la posición lateral de seguridad (PLS), la maniobra de Heimlich o la cadena de supervivencia.
Otras tareas durante la jornada
Dependiendo de la instalación, el socorrista también puede colaborar en tareas relacionadas con el mantenimiento de piscinas, como el control de los niveles de cloro y pH, o asumir responsabilidades relacionadas con la coordinación de equipos de socorrismo.
Por ello, trabajar como socorrista requiere preparación, responsabilidad y capacidad para actuar ante diferentes situaciones. Con el curso de socorrista de ENSSAP, los alumnos se forman en una modalidad semipresencial, teoría online y prácticas presenciales para adquirir los conocimientos necesarios para enfrentarse al trabajo diario de un profesional del socorrismo