Comenzar un nuevo trabajo siempre genera cierta inquietud, y si además se trata de tu primer día como socorrista acuático, la mezcla de emoción y responsabilidad puede ser aún mayor. En este artículo te damos una guía completa sobre qué hacer en tu primer día, cómo prepararte mental y físicamente, y qué aspectos tener en cuenta para dar lo mejor desde el minuto uno.
1. Llega con antelación
Puede parecer obvio, pero la puntualidad es fundamental en el ámbito del socorrismo. Llegar al menos 15 minutos antes de tu turno te permitirá familiarizarte con el entorno, conocer al equipo y prepararte con calma. En muchos casos, los responsables de instalaciones acuáticas valoran muy positivamente esta actitud profesional.
2. Revisa el entorno
Una vez estés en el puesto, haz un reconocimiento rápido del espacio. Localiza el equipo de rescate, los botiquines, el Desfibrilador Externo Automático (DEA) si está disponible, los accesos de entrada y salida de emergencia, y cualquier posible obstáculo que pueda entorpecer tu labor. Esto es vital para poder actuar con rapidez ante cualquier situación.
3. Conoce al equipo y al responsable
Hablar con tus compañeros y superiores te permitirá entender mejor la dinámica del lugar. Cada instalación tiene sus normas internas y su propia forma de organizar los turnos o responder ante incidentes. La coordinación con el resto del equipo es clave en el trabajo diario del socorrista.
4. Revisa tus responsabilidades
Aunque hayas recibido formación específica durante tu curso de socorrista, cada centro puede asignarte tareas diferentes. Es importante tener claro si debes encargarte también del control de aforos, limpieza del entorno acuático, control del cumplimiento de normas, entre otras funciones. Preguntar no es señal de debilidad, sino de interés y responsabilidad.
5. Prepara tu material personal
Lleva contigo todo lo necesario: ropa adecuada (bañador o uniforme si te lo proporciona el centro), toalla, gorra, protección solar, agua, algo de comida ligera y calzado cómodo. En jornadas largas, es importante mantener la energía y evitar la deshidratación.
6. Adopta una actitud observadora
Uno de los aspectos más importantes del trabajo de socorrista es la vigilancia activa. Durante tu primer día, mantén una actitud atenta y analítica. Observa el comportamiento de los usuarios, identifica las zonas de mayor riesgo (como trampolines, toboganes, o la piscina infantil) y toma nota mental de los patrones de uso del espacio.
7. Mantén la calma, incluso si ocurre algo
Es probable que tu primer día pase sin incidentes. Pero si se produce alguna emergencia menor o mayor, lo más importante es mantener la calma y aplicar los protocolos que aprendiste durante la formación. La confianza en tus conocimientos y tu actitud profesional marcarán la diferencia.
8. Toma nota y aprende
Al finalizar tu jornada, haz una pequeña reflexión o escribe algunas notas. ¿Qué has aprendido? ¿Qué situaciones no esperabas? ¿En qué puedes mejorar mañana? Este ejercicio sencillo te ayudará a crecer profesionalmente muy rápido.
¿Aún no te has formado como socorrista?
Si todavía no tienes tu título de socorrista, en ENSSAP, la Escuela Nacional de Socorrismo, te ofrecemos formación homologada con acceso a empleo, cursos en más de 60 ciudades de España y programas intensivos que puedes completar en solo 21 días. Además, nuestros alumnos tienen acceso a la plataforma exclusiva de contrataciones y bolsa de empleo nacional.
Infórmate sobre nuestros cursos y da el primer paso hacia una profesión con futuro y vocación.